No existe un colchón ideal absoluto. El confort es algo personal y la elección del colchón depende enteramente de ti: por eso los colchones Altaflex son capaces de satisfacer distintas necesidades de descanso. El grado de confort para un descanso perfecto es el resultado de una evaluación precisa que relaciona el peso corporal y la altura de la persona.

Desde el punto de vista ergonómico, un buen colchón debe sostener la columna vertebral en su conformación natural, reaccionar bajo el peso del cuerpo, pero recuperar su forma en cuanto te levantas. Si es demasiado rígido crea puntos de presión, si es demasiado blando no sostiene lo suficiente: el cuerpo en contacto con la superficie del colchón debe sentirse siempre bien sostenido y apoyado. En general, un colchón nunca debe ser demasiado firme ni demasiado blando, sino que debe garantizar un soporte ergonómicamente equilibrado y natural para la columna vertebral.

Los aspectos fundamentales para elegir un colchón:

PESO Y ALTURA El peso y la altura son factores importantes que ayudan a determinar el nivel adecuado de rigidez de la estructura interna del colchón. Para personas de «complexión menuda» se recomienda un colchón más elástico. Quienes pesan más o son más altos tienden a hundirse más: el colchón deberá ser menos elástico y más rígido.

POSICIÓN DE DESCANSO Cada uno tiene sus propias preferencias respecto a la posición para dormir: a quienes duermen de lado se les recomienda un colchón más elástico, para permitir que los hombros y las caderas ejerzan la presión adecuada sobre él. Para quienes duermen boca arriba o boca abajo, se recomienda un colchón menos elástico y más rígido.

TEMPERATURA Para dormir bien es esencial tener la temperatura de descanso adecuada. Nuestros colchones están fabricados para poder eliminar eficazmente el calor y la humedad del cuerpo, y están climatizados para hacer frente a las estaciones del año. En referencia a estas consideraciones, al elegir un colchón de matrimonio, si las parejas tienen complexiones y pesos considerablemente diferentes, es mejor optar por dos colchones individuales, más adecuados para distintos tipos de cuerpo.

Normas de mantenimiento y garantía

  • Evita que líquidos o humedad penetren en el colchón
  • Evita doblar o enrollar el colchón
  • Para un mejor mantenimiento del colchón, se recomienda girarlo de cabeza a pies 20 días después de la compra y darle la vuelta tras unos 40 días. Realiza las mismas operaciones todos los meses durante toda la vida del colchón. Esto facilita el mejor asentamiento de todos los materiales que lo componen.
  • Para una buena conservación, el colchón debe protegerse, durante su uso, con un cubrecolchón específico y, entre el colchón y la base, es necesario colocar una funda de base que aísle el producto del polvo que se genera en el suelo.
  • La base sobre la que se coloca el colchón debe tener unas dimensiones iguales a las de este, contar con láminas de contrachapado de haya, para mantener una elasticidad de soporte adecuada, y debe ser capaz de soportar tanto el peso del colchón como el del cuerpo de quien duerme sobre él. Cualquier deformación del colchón, si está causada por una base inadecuada, anulará la garantía.
  • Recuerda que las asas laterales no están diseñadas para levantar y transportar el colchón, sino para facilitar su giro o volteo.
  • Para limpiar el colchón, no utilices aspiradoras, ni aparatos de higienización por vapor, ni espumas. Su uso podría comprometer el tejido de contacto y dar lugar al estancamiento de humedad en el revestimiento, con la posible aparición de manchas de moho, anulando así la garantía del producto.
  • Para limpiar el revestimiento, si es extraíble, sigue atentamente las instrucciones de la etiqueta del producto.
  • La ropa de cama puede contener fibras sintéticas que podrían provocar la formación de pilling en el tejido del revestimiento del colchón. Esto no afecta a la funcionalidad del tejido y, por tanto, no es motivo de solicitud de garantía.
  • Durante el uso, el colchón puede presentar ligeras deformaciones superficiales en la zona de descanso, debidas al asentamiento del acolchado.